Todos los que hemos iniciado un negocio de multinivel hemos tenido que salirnos de nuestra zona de confort o nuestra zona cómoda. Muchos de los que inician, salen de ella, pero regresan al poco tiempo y son pocos los que continúan.
¿Qué es la zona de confort?. Es simplemente un estado mental en donde estamos cómodos con lo que tenemos y con nuestra vida actual. Esto no necesariamente significa que seamos felices o que nos guste lo que hacemos, pero es aquel lugar en el cual no tenemos que esforzarnos ya que tenemos más o menos cubiertas nuestras necesidades (éstas necesidades pueden ser económicas, pero también espirituales).
Como cada persona es diferente, en cualquier nivel socioeconómico puede haber personas instaladas en su zona de confort y las diferencias serán las aspiraciones de cada uno.
¿La gente pobre vive dentro de su zona de confort?. Sin generalizar, podría decir que sí. Y el no salir de ella es determinante para que esas personas sigan siendo pobres. Son pocas las personas que han nacido en una familia de escasos recursos que han logrado obtener un mejor nivel de vida (quiero aclarar que para mí, el nivel de vida no se mide únicamente por las cosas materiales que llegas a tener).
Puedo poner el ejemplo de una persona que se dedica a limpiar casas. Esta persona vive al día. A veces, ni siquiera eso. Desempeña un trabajo físico todos los días y obtiene un pago, mismo que gasta ese mismo día para alimentar a su familia y pagar lo básico. Y así transcurre su vida. Esta persona está instalada en su zona de confort.
Salir de ella significaría buscar otra forma de obtener los recursos para vivir un poco mejor. Tal vez aprender a coser u otro oficio, iniciar un pequeño negocio, continuar su educación y desarrollar otras habilidades.
Lamentablemente muy pocas personas lo hacen. ¿Por qué?. Porque se necesita fuerza interior para moverte de la zona cómoda y hacer algo que jamás habías hecho. Y esa fuerza interior significaría vencer el MIEDO.
Es mucho más fácil repetir la vida de los padres (aunque no haya sido muy buena). El problema es que los hijos de estas personas harán lo mismo. Es decir, se crea un círculo vicioso.
Hay países enteros que se encuentran en su zona de confort y el ejemplo más claro lo tenemos con México. Nuestro país es dependiente de su producción petrolera. Esa es su zona cómoda. Mientras haya petróleo, no hay necesidad de buscar o desarrollar otras maneras de capitalizar el país. Así que no tenemos tecnología propia, no hay impulso a la ciencia ni a la educación y México se convirtió desde hace mucho tiempo es un país maquilador y prestador de servicios, aunque no haya a quien prestárselos.
También existe gente que a base de trabajo y esfuerzo ha logrado llegar a una zona de confort. Y eso está bien ya que significa que han cumplido sus aspiraciones. Lo malo es que cuando lleguen a esa zona, se queden ahí.
Sin importar el nivel socioeconómico, permanecer en zona de confort no es de ninguna manera positivo, ya que dejar de crecer es igual que comenzar a perecer.
Permanecer en nuestra zona de confort es señal de conformismo, ignorancia, miedo, falta de confianza, falta de nuevas aspiraciones y falta de ambiciones. Una vez que llegamos a nuestra zona de comodidad, podemos tomar un descanso, pero hay que considerar que estamos en un escalón, y que existen otros escalones que subir.
Para concluir hace falta únicamente una aclaración: para crecer hay que tener aspiraciones y ambiciones sin importar su tipo: se puede aspirar a tener dinero, a viajar, aspiraciones artísticas, de pertenencia a grupos sociales, aspiraciones religiosas, amorosas, etc. Lo importante es recordar que nada en este universo es estático, y si uno no mejora, entonces va en sentido contrario.
No renuncies a tu iniciativa y gobierna tu vida.








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